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"Es posible que debamos el sistema de regadío al antiguo imperio egipcio"

 Entrevista realizada a Francisco Fayos (presidente del IVDE) y Vicente García Fons (ValènciaHui - 26 junio 2007) por María Márquez

Humildes estudiosos de faraones y jerogl­íficos, ponen al servicio de los valencianos sus conocimientos sin ánimo de lucro y se indignan con la ausencia de estudios reglados. Ante el expolio, son cautos y alaban la labor de los primeros antropó­logos franceses. Sobre la construcci­ón de las pirámides “­pasanpalabra­“, pero de esoterismo nada.

De las instituciones públicas só­lo han recibido silencio desde su fundació­n (2003). Algo que les choca por las largas colas de la muestra fara­ónica en el Almud­ín (2004) y el éxito de los cursos sobre introducció­n a los jerogl­íficos que imparte Fayos. Asombrados ante esta falta de interés, reivindican la figura del fallecido Vicente Vidal Bueso, sacerdote valenciano que departió ­sobre egiptologí­a con la mism­ísima Agatha Christie.

¿Qué aspectos les interesan más de la egiptologí­a?

Francisco Fayos: La lingüí­­stica y la vida cotidiana (agricultura, metalurgia­). Yo intento preocuparme acerca de lo que le puede interesar a la gente sobre Egipto para transmitir esos conocimientos.

Vicente Garcí­a: A mí ­me interesa la arqueologí­a y sobre todo los grandes enigmas del Valle de los Reyes. También los aspectos pol­íticos y militares. Eran unos extraordinarios médicos a pesar de que era una medicina muy básica, pero es que no ten­ían recursos. Sobre todo eran grandes traumat­ólogos debido a los accidentes en las gigantescas construcciones.

La gente viaja mucho a Egipto pero sin profundizar en su historia­

VG: Es una civilizació­n muy atrayente. Les interesan las tumbas y las momias. Su conocimiento básico se lo deben sobre todo a las pel­ículas.

FF: En Valencia hay un ejemplo reciente de la atracci­ón que despierta: la exposición que la Generalitat organizó ­con Bancaja en el Almud­ín fue un éxito rotundo de público. A la gente le gusta, aunque los motivos sean variopintos. Ahora está de moda en España. Debemos impulsar el conocimiento hacia áreas más culturales. No se trata só­lo de ver fútbol.

¿Qué les parece que las joyas de la civilización estén en museos extranjeros?

VG: Hay una doble teorí­a. Por un lado, se piensa que los grandes arque­ólogos expoliaron, y puede ser. Yo dir­ía que s­í hubo cierta fraudulencia. Pero también es verdad que si no se lo hubieran llevado a sus pa­íses, nosotros no los hubiésemos conocido: estarí­an destruidos o en manos de grandes colecciones privadas. El Metropolitan de Nueva York alberga maravillas y sin embargo el Cairo más que un museo es un almacén, porque no está acondicionado.

FF: Es una pregunta muy comprometida donde la respuesta polí­ticamente correcta puede ser variopinta. Yo parto de que cada cultura tiene derecho a tener su propio patrimonio art­ístico. A lo largo de la historia, muchas obras salieron del paí­s incluso en connivencia con el propio gobierno egipcio, pero el tráfico ilegal existe.

VG: Auguste Mariette, un egiptó­logo francés, frenó ­el expolio y creó ­la seguridad ante la antigü­edad egipcia. ­Él fue el fundador del museo actual de El Cairo y está enterrado casi con honores de fara­ón. Antes de su llegada, los lugareños excavaban y malvend­ían piezas.

FF: Mariette, Maspero.­­ Muchos extranjeros fueron los que pusieron orden y consiguieron que se desarrollase la egiptología en el mismo Egipto. Hasta su llegada se daban situaciones curiosas, como la quema de papiros porque desprend­ían olor a sándalo o el robo de piedras de monumentos para hacer casas.

VG: En Luxor hicieron una mezquita.

FF: En los hipogeos, que contaban con pinturas extraordinarias se met­ía el ganado y se hac­ían hogueras. Hasta que se dieron cuenta de que todo esto interesaba a los occidentales.

VG: A finales del siglo XIX y principios del siglo XX hab­ía un gran desmadre. Ahora hay calendarios de excavaci­ón, un dinero que hay que pagar­.

¿Hemos heredado algo de ellos?

VG: No llegaron a nuestras costas como otras culturas, porque los egipcios no eran grandes navegantes y limitaron su área de influencia a los desplazamientos terrestres, si bien es cierto que alcanzaron Palestina y Mesopotamia.

FF: Los egipcios antiguos no llegaron a España de una forma directa. Sin embargo, en Valencia hay teor­ías que tienen una cierta base en torno al regad­o valenciano. Muchos estudiosos apuntan que el tradicional sistema de riego vino a través de la cultura musulmana, y ésta parece ser que proced­a de tropas musulmanas del mismo Egipto. No es algo demostrable al cien por cien, pero hay muchos indicios. Yo s­í que creo que los valencianos podemos deber el sistema de regad­o al antiguo imperio.

VG: Esos sistemas en las grandes acequias sí ­que se han visto en Egipto. Pero no sabemos de d­ónde procede con absoluta seguridad.

¿Qué les gustar­a saber de las grandes incó­gnitas que todavía­ existen?

VG: A mí ­me gustar­a descubrir más faraones. Lo ideal sería­ que se hiciera una labor de restauraci­ón bien hecha en el Valle de los Reyes, porque ahora muchas de las tumbas llevan años cerradas.

FF: Serí­a maravilloso encontrar un yacimiento donde apareciera una gran cantidad de papiros sobre todos los temas.

VG: Sabrí­amos mucho más de Egipto si no hubiesen destrozado la Biblioteca de Alejandr­ía, que albergaba 36.000 volúmenes. Además de ser extraordinarios, apuntaban todo lo que hac­ían.

Sobre la construcci­ón de las pirámides ¿por qué teorí­as se decantan?

VG: Una teorí­a dice que las hicieron con rampas de arena arrastrando grandes bloques. Por ejemplo, se dice que para la pirámide de Keops trabajaron diariamente 100.000 hombres durante 20 años. Pero no conoc­ían la rueda, no se sabe de d­ónde traí­an las piedras... Una última teorí­a es que las construyeron por dentro mediante andamios. Tampoco se sabe su finalidad.

FF: Las respuestas son muy complejas. Vale más no contestarlas (risas).

¿Y la relació­n con el Machu Pichu a través de marcianos o teorí­as mágicas?

FF: Solamente creo en las cuestiones cientí­ficas. Recurrir al mito o a los marcianos, me parece descartable.

VG: La verdad es que no se puede dar una explicació­n categó­rica porque nos falta mucha información.